viernes, 25 de septiembre de 2015

QUINTO MÉTODO A APLICAR POR EL GRUPO DE AUTOCURACIÓN: LA ENERGETIZACIÓN DEL CUERPO ETÉRICO.



QUINTO  MÉTODO A APLICAR POR EL GRUPO DE AUTOCURACIÓN: LA ENERGETIZACIÓN DEL CUERPO ETÉRICO.
El grupo de autocuración por la meditación-kriya también dispondrá de otro método para alcanzar su bienestar y salud. La salud viene, según el Maestro, cuando nuestro cuerpo etérico está radiante y fluyendo a los demás.

Un factor que condiciona nuestra limitada vitalidad reside en que no prestamos atención consistente a nuestro cuerpo vital; por contra, nuestro interés está en el mundo de las sensaciones físicas y de las emociones que éstas provocan. En línea con esta idea podemos leer unas cuantas afirmaciones del Maestro D.K.:

“La gente está dispuesta a aceptar la existencia del cuerpo etérico,, pero lo que predomina en su conciencia es la realidad del cuerpo físico (para cuyo bienestar, seguridad y cuidado dedican toda su vida) y la realidad de la naturaleza astral o emocional .  …Aún no se ha planeado construir este puente en la conciencia, entre el cuerpo físico y su contraparte etérica. El cuerpo etérico existe en materia etérica sutil, y en realidad no existe tal brecha, sino que la humanidad ignora un aspecto del cuerpo físico de mucho más importancia que el vehículo físico denso. Actualmente la conciencia humana es de carácter fisico astral, ignorándose el factor que condiciona las energías, pues desde el ángulo de la conciencia no existe.
Una de las principales obligaciones de los estudiantes esotéricos consiste en verificar la existencia del cuerpo etérico;
Telepatía y el Vehículo Etérico. Pag. 113.

Es de esperar que, a raíz del trabajo sistemático de fluir de energías del “triángulo” al “cuadrado”, el grupo acabe dando más importancia, atención y sensibilidad al etérico respecto al cuerpo físico.

También afirma: “El cuerpo físico denso se mantiene unido por las energías que componen el cuerpo etérico y es la expresión de ellas”.
… “La red del cuerpo etérico compenetra todas las partes del cuerpo físico. En la actualidad se halla principalmente asociada al sistema nervioso, nutrido, energetizado y controlado por su contraparte etérica, la cual existe en millones de pequeñas corrientes o líneas de energía, que el ocultista oriental denomina "nadis".
… “A medida que eleva su actitud, realización y comparación a niveles superiores, su cuerpo etérico cambiará y responderá constantemente a las nuevas energías, que atraerá voluntariamente”.
… “Según el enfoque de la conciencia, el estado síquico de percepción, la potencia de la aspiración o deseo y el grado de evolución o estado espiritual, así será el tipo de energía trasportado por los nadis, los cuales la pasan al sistema nervioso externo”.
Telepatía y el Vehículo Etérico. Pag. 121 – 2.
El grupo de autocuración, por su creciente atención de servicio a los demás”, se hará cada vez más consciente y sensible al propio cuerpo etérico. Esto traerá como consecuencia un estado constante de creciente energetización etérico-física.
Podrá comprobar fácilmente que, relacionando intencionalmente cualquier plano elevado de energía espiritual con el propio cuerpo etérico, notará en éste cambios a mayor sutilidad, irradiación y armonía. Y no sólo eso, sino que podrá observar también que el cuerpo físico disfrutará entonces de bienestar y placidez, aparecidos automáticamente como resultado del descenso de las energías espirituales con las que se implica.
Por este trabajo diario los miembros del grupo se convertirán en discípulos, y se darán cuenta de que han ascendido a un nuevo nivel de conciencia, porque en vez de prestar atención al cuerpo físico, su atención e interés estará puesto ahora en el etérico o vital.
Anteriores temas los puedes encontrar en http://curaciongrupal.blogspot.com.es/
Si quieres, tu puedes participar en el grupo experimental de autocuración. Meditará sistemáticamente, practicando todos los días la meditación-kriya establecida. Se reunirá todos los miércoles, a partir del 7 de octubre, de  17’30 a 19 horas en el Centro de Yoga Aurobindo, Calle Padre Rico, 8-1º-1ª. La aportación mensual para alquiler del Centro es de 25 €. Puedes formalizar la inscripción, anticipando la primera mensualidad.
Para más información Tel. 963 822 153.  También por e-mail: manuel@irradiacion.com 


sábado, 12 de septiembre de 2015

CUARTO MÉTODO A APLICAR POR EL GRUPO DE AUTOCURACIÓN: LA IMAGINACIÓN CREADORA DEL ALMA.



CUARTO MÉTODO A APLICAR POR EL GRUPO DE AUTOCURACIÓN: LA IMAGINACIÓN CREADORA DEL ALMA.
Nos choca mucho pensar que con la imaginación uno se pueda curar, pero si tuviéramos clarividencia nos daríamos cuenta de que vivimos en el mundo mental-astral-etérico, en el que pululan nuestras cosas creadas. Tan atados estamos al mundo físico que creemos que ese es el mundo real. A mí me chocó mucho leer la afirmación del Maestro D.K. de que el cuerpo físico no existe, sino que es ficción de nuestra mente ilusoria. También afirma que el cuerpo físico es perfecto, porque se ha montado automáticamente a requerimiento del cuerpo vital.
La Humanidad está destinada, dentro de la Conciencia planetaria, a ser su instrumento natural de creación. Esto lo conseguiremos fácilmente ahora cuando entremos en el quinto reino, el reino supermental, porque entonces, al identificarnos con el verdadero yo, el alma, nos apercibiremos de nuestra capacidad de crear y crear correctamente.
Cuando el Maestro habla en “La curación esotérica” de cómo debe curar el curador, afirma que no debe emplear la voluntad porque esto sería demasiada energía para la parte enferma; en lugar de eso, debemos crear una forma mental vitalizada con el poder del alma, para enviarla a aquella parte del cuerpo que necesite ayuda.
La forma mental es un pensamiento que tiene como contenido algo que imaginamos. Ésa imagen está alimentada con las visualizaciones que nos vienen estando en la conciencia supermental, en el alma. Por tanto goza de poder y corrección. Esta imagen tiene especial poder sobre el cuerpo etérico, porque su creación se realiza con la sustancia del cuerpo-plano astral, el inmediatamente superior al cuerpo-plano etérico. Debido a ello cuando creamos una imagen y la deseamos, de inmediato estamos afectando al cuerpo etérico. Y el cuerpo etérico a su vez esta afectando al cuerpo físico. La importancia de la imaginación ha sido descubierta y utilizada en la preparación de atletas para la alta competición, porque se han dado cuenta de que de esta forma pueden afectar al cuerpo físico de una forma precisa y detallada, que de otra modo resultaría imposible conseguir.
El Maestro nos indica cómo podemos vitalizar la forma mental: una vez nos hemos alineado y fusionado con el alma: tratamos de ver la imagen dentro de la cabeza, en el espacio que hay entre la glándula pineal y la glándula hipófisis. Durante un tiempo estamos mirando esta imagen ideal que representa la parte del cuerpo que queremos que vuelva a la salud. Como esta recibiendo la energía del alma, podemos captar fácilmente que recibe una fuerte dotación de energía y corrección: esto conlleva que, quien va a aprovecharse de esta forma mental-imagen, se comprometa vivir de forma correcta en su vida diaria, especialmente en aquello cuyo desorden ha producido la dolencia o enfermedad.
Cualquiera que este bien alineado y se sienta mero instrumento de la proyección del alma apreciará que, una vez vitalizada esa forma mental-imagen, al llevarla a la parte del cuerpo apropiada, aporta una experiencia de calor, irradiación, vibración, lo cual para nosotros es señal de que ha recibido esa impronta especial de mayor energía. Vitalizada esa parte del cuerpo, podemos repetir la vitalización con la frecuencia que estimemos conveniente.
Podemos considerar el poder curador de la forma mental a la luz de la regla once del “Tratado de magia blanca”. Aquí nos convertimos en magos y mandamos sobre los devas que constituyen la materia elemental. Dice así:  Aquel que trabaja con la ley, tiene ahora que llevar a cabo tres co­sas: Primeramente, descubrir la fórmula que confine las vidas den­tro de la muralla esferoidal; luego, pronunciar las palabras que le expresen a esas vidas qué deben hacer y dónde llevar lo que ha sido hecho; finalmente, pronunciar la frase mística que lo salvaguardará de su trabajo”.
Las “vidas dentro de la muralla esferoidal” viene a significar el conjunto de devas que obedecen a lo que les digamos: en este caso “la muralla” es el contorno de la imagen. Esas vidas no saldrán de allí porque se lo mandamos con el poder del alma que somos.
Nosotros debemos tener claro “qué deben hacer y para qué”, lo cual constituye la segunda cosa a llevar a cabo; “la frase mística de salvaguarda”, la podemos crear, buscando como salvaguarda el que queremos hacer lo correcto según lo entiende nuestra alma y las entidades del mundo espiritual.
Anteriores temas los puedes encontrar en http://curaciongrupal.blogspot.com.es/
Si quieres, tu puedes participar en el grupo experimental de autocuración. Meditará sistemáticamente, practicando todos los días la meditación-kriya establecida. Se reunirá todos los miércoles, a partir del 7 de octubre, de  17’30 a 19 horas en el Centro de Yoga Aurobindo, Calle Padre Rico, 8-1º-1ª. La aportación mensual para alquiler del Centro es de 25 €. Puedes formalizar la inscripción, anticipando la primera mensualidad.
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sábado, 5 de septiembre de 2015

TERCER MÉTODO A APLICAR POR EL GRUPO DE AUTOCURACIÓN.



TERCER MÉTODO A APLICAR POR EL GRUPO DE AUTOCURACIÓN.
El grupo de autocuración grupal podrá utilizar un tercer método de curación, al hilo de lo que señala la Séptima ley de curación esotérica que afirma: “Cuando la vida o energía fluye sin impedimentos y, mediante la correcta dirección, alcanza su precipitación (la glándula relacio­nada), entonces la forma responde y la mala salud desaparece”.
Esta ley es sumamente práctica y sencilla, de modo que si conseguimos que fluya la energía de los chakras a las glándulas, tendremos salud.  Las glándulas, según afirma el Maestro D.K., “constituyen la precipi­tación directa de los siete tipos de energía que fluyen por los siete centros etéricos. Controlan todas las zonas del cuerpo”. Hay una relación directa de las diversas glándulas entre sí, del mismo modo que ocurre con los siete chakras. Aunque son producto de la irradiación de los siete centros, su efecto individual o combinado es magnético. 
Señala que “el cuerpo físico denso, bajo el impacto de las energías subjetivas, a su vez produce una “estructura para la transmisión”, y automá­ticamente repite la actividad del cuerpo etérico. Crea (en res­puesta a la afluencia de energías del cuerpo etérico, por inter­medio de los siete centros mayores) una densa estructura física entrelazada que hemos denominado “el sistema glandular endo­crino”.  “Surgidas en respuesta a la energía producen la secreción de hormonas, que las glándulas trasmiten directamente a la corrien­te sanguínea”  “El sistema glandular es simplemente un efecto -inevitable e ineludible- de los centros a través de los cuales actúa el alma.
Esta es la relación de los chakras con sus glándulas correspondientes:
1. El centro coronario                                                  La glándula pineal.
2. El centro ajna                                                           La glándula pituitaria.
3. El centro laríngeo                                                    La glándula tiroides
4. El centro cardiaco                                                    La glándula timo. 
5. El centro plexo solar                                                El páncreas.
6. El centro sacro                                                         Las gónadas.
7. El centro de la base de la columna Vertebral             Las cápsulas suprarrenales.
“El curador dentro del grupo de autocuración debe dirigir su atención al centro o chacra que controla la zona que está bajo su influencia. Al vitalizar más a ese centro, afectará a la glándula que el centro ha creado, formado o precipitado y energetizado. La energía curadora de la vida que moviliza el grupo se vierte en el vehículo del paciente y es una de las siete formas de energía pránica o de vida. Esta corre por un canal que relaciona y vincula todos los centros, conec­tando esos centros con las glándulas”.
Por lo tanto la curación consiste en formar un canal ininterrumpido o conducto libre por el cual fluya la vida dadora de salud desde el “centro necesario”, en el cuerpo etérico del curador (en este caso el grupo es curador grupal), al centro afín en el cuerpo del paciente (el designado por el grupo en cada caso), y de allí a la corriente sanguínea, por intermedio de la glándula relacionada.
Se establece contacto y se pone en movimiento el prin­cipio vida mediante la depuración de ciertos canales etéricos dentro de la estructura etérica. Esta depuración se produce dirigiendo corrientes de energía a través del centro concernido, para afectar a la glándula de la zona donde está el órgano enfermo.
“Uno de los efectos de la aplicación de la energía curativa es la estimulación de la glándula y su acrecentada acti­vidad. Las glándulas son intermediarías entre centro y cuerpo físico denso”
“La conducta y el comportamiento del hom­bre en el plano físico están condicionados, controlados y determinados por la naturaleza de sus glándulas; ellas a su vez están condicionadas, controladas y determinadas por la naturaleza, la cualidad y la vivencia de los centros; ellos, a su vez, están con­dicionados, controlados y determinados por el alma”. Esto quiere decir que el paciente que recibe la energía curadora, para mantener de forma habitual los canales depurados, se habrá de comprometer a vivir en adelante como alma, lo cual conlleva una reorientación de sus tendencias, impulsos y valoraciones.
“El efecto primordial de la actividad de las glándulas y sus secrecio­nes es sicológico. Un hombre es en el plano físico, emocional y mentalmente lo que su sistema glandular hace de él, e inciden­talmente lo que hace de él físicamente, porque esto está determinado frecuentemente por su estado sicológico mental y emo­cional”. En esta frase encuentra sentido el que, con la búsqueda de la relación zonal de órgano enfermo con chacra, se descubra la dimensión psicológica de la enfermedad.  Por eso entendemos fácilmente que el Maestro diga que hay una relación especial de esta ley séptima con la cuarta ley, la cual afirma:
La enfermedad, tanto física como sicológica, tiene sus raíces en lo bueno, lo bello y lo verdadero, y sólo es un reflejo distorsionado de las posibilidades divinas. El alma frustrada, cuando trata de expresar plenamente alguna característica divina o realidad espiritual interna, produce  -dentro de la sustancia de sus envolturas- un punto de fricción. Sobre este punto están enfocados los ojos de la personalidad, lo cual conduce a la enfermedad. El arte del curador consiste en elevar hacia el alma -el verdadero curador dentro de la forma- los ojos que están enfocados hacia abajo. Entonces el tercer ojo, u ojo espiritual, dirige la fuerza curadora, y todo está bien”.


viernes, 21 de agosto de 2015

DESDE EL TRIÁNGULO DIVINO TRABAJAR EL FÍSICO Y CURARLO




DESDE EL TRIÁNGULO DIVINO TRABAJAR EL FÍSICO Y CURARLO
Consideramos el otro día que, a base de repetir una y otra vez la meditación-kriya, llega el momento en el que nos podemos mantener más tiempo en la cualidad que emitimos desde el punto más elevado del triángulo  (lo más nuestro se identifica con lo más elevado del triángulo, los iniciados y el Maestro D.K.). Mientras estamos en alta identidad y sentimos que emitimos una cualidad de nuestro ser por el juego de chakras-cuerpos, alcanzamos la experiencia de que la emisión sucede porque todo nuestro ser está abierto a su flujo, y que ocurre sin que necesitemos prestarle atención específica.
Cuando esto se logra, estamos en la situación apropiada para emitir la energía hacia el cuarto lado del cuadrado, que consiste en afectar al plano físico desde el cuerpo físico. Al principio observamos que, cuando emitimos energías para que fluyan por nuestro cuerpo físico (sabiendo que esto es de especial interés porque garantiza la salud), dichas energías despiertan especialmente nuestra conciencia cerebral. Y  como la conciencia cerebral es la plataforma de nuestra conciencia personal, parece que descendemos de lo más elevado del triángulo espiritual y volvemos a reforzar nuestros mecanismos personales, los que dieron las tendencias limitativas conducentes a la enfermedad.
No obstante esta es una dificultad que solucionaremos, si persistimos. Porque tenemos la experiencia de emitir desde lo más alto, y comprobar que, con sólo permitir el flujo de las energías, ello sucede. Así que llega la etapa de una gran alegría, cuando observamos que logramos dos cosas al mismo: emitir al cuerpo físico -a todo él- manteniéndonos en nuestra más alta identidad (lograda gracias a la ayuda del triángulo), y vivir en un estado de desidentificación de él.
Se llega entonces a una experiencia de transformación fascinante: vives una experiencia de elevada presencia, amplia y persistente, y captas cómo tus cuerpos sutiles, el mental, el astral y el etérico-vital son ahora amplios, y mucho más sutiles y radiantes que nunca. Todo lo alcanzas con la Presencia que eres, y el cuerpo físico lo notas igualmente saturado de energías armoniosas, compenetradoras, y constantes, simplemente porque desde lo alto lo has decidido, manteniendo las compuertas abiertas, y sin volverte atrás.
Entonces tienes una visión mucho más objetiva del sentido de tu vida personal, y descubres claramente lo que debes hacer con tus tendencias involutivas. Entonces estás en las mejores condiciones para reorientarlas. Con entera naturalidad vas a “dejar ir”, como nos enseña la práctica de David R Howkins, sabiendo que con esas energías y ese soltar la curación vendrá.
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El grupo experimental de autocuración meditará sistemáticamente, practicando todos los días la meditación-kriya establecida. Se reunirá los miércoles, a partir del 7 de octubre, de  17’30 a 19 horas en el Centro de Yoga Aurobindo, Calle Padre Rico, 8-1º-1ª. La aportación mensual para alquiler del Centro es de 25 €. Puedes formalizar la inscripción, anticipando la primera mensualidad.
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